Huevos revueltos: suaves, ligeros y esponjosos
Pepa Morán/EFE
Los huevos revueltos son un clásico en la cocina y además admiten todo tipo de combinaciones. Una vez aprendido el sencillo arte de revolver, con unos cuantos ingredientes o guarniciones adicionales, podemos conseguir un apetitoso almuerzo, un elegante primer plato o incluso una cena sana y ligera.
Para hacer huevos revueltos, ligeros y esponjosos hace falta cuidado, buena mano y, sobre todo, los mejores ingredientes:
- Los huevos deben ser muy frescos.
- La mantequilla es la grasa que se utiliza preferentemente. Esta le confiere ese sabor tan especial y, al derretirse a la misma baja temperatura que necesita el huevo para hacerse, se pueden poner juntos e irlos revolviendo hasta formar una mezcla cremosa. También puede utilizarse aceite fino sin sabor.
- Para hacer huevos revueltos es aconsejable utilizar una sartén de fondo grueso de unos 15 cm. de diámetro y una cuchara de madera para revolverlos.
Las reglas de oro
Para hacer un revuelto de huevos, se baten éstos ligeramente y después se ponen a fuego suave, dando vueltas, hasta que se conviertan en una pasta cremosa con pequeñas partes cuajadas. Lo esencial para que salgan en su punto es medir el tiempo perfectamente y seguir las siguientes instrucciones:
- Debemos utilizar mantequilla líquida para mezclar con los huevos, de lo contrario, saldrían muy blandos.
- Es esencial que el fuego sea moderadamente bajo, de lo contrario, el exceso de calor resecaría los huevos y los pondría gomosos. Si se empiezan a cuajar demasiado pronto, debemos apartar la sartén del fuego.
- Si por error se resecaran los huevos, ya sea porque el fuego esté demasiado fuerte o porque se pasen de hechos, se podrían corregir actuando rápidamente: Retirar la sartén del fuego y añadir rápidamente una yema cruda por cada 4 huevos revueltos y una nuez de mantequilla. Revolver vigorosamente, rectificar de sal, pasarlos a una fuente y servirlos de inmediato, ya que la perfección de los huevos revueltos no dura mucho.
- Si se van a servir fríos, se vuelcan en un cuenco en cuanto están hechos, tapándolos hasta el momento de usarlos. No es conveniente prepararlos con demasiada antelación porque la mezcla se estropea.
- La práctica más común, y más económica, es hacer el revuelto con huevos enteros solamente, pero para conseguir unos huevos revueltos de gourmet, con una textura más suave, se añade una yema por cada 3 huevos.
¿Cómo hacerlos?
Se cascan los huevos en un cuenco, se mezclan ligeramente con un tenedor las claras y las yemas y se sazonan. Se calienta la mantequilla en la sartén hasta que empieza a derretirse y se echan los huevos encima, mezclándolos, a fuego moderado bajo para que se vayan cuajando. Se revuelven despacio, pero continuamente, con una cuchara de madera, procurando llegar al fondo de la sartén para que la cocción sea uniforme.
Mientras los huevos se calientan, durante los primeros 2 ó 3 minutos, su aspecto no cambia, pero de pronto empiezan a espesarse y debemos revolver más deprisa. No debemos olvidar que los huevos siguen haciéndose después de haberlos retirado del fuego, por lo que deben quitarse del fogón justo antes de que comiencen a adquirir la consistencia deseada.
Seguir revolviendo hasta obtener una textura cuajada y entonces añadir un poco más de mantequilla o nata líquida que enriquece la mezcla y que, al estar fría, detiene definitivamente la cocción. Es importante que la mantequilla esté a temperatura ambiente y no agregar más nata que la cantidad dada en la receta, porque el exceso hace que se corte la mezcla.
También pueden hacerse al baño María: se cascan en un cazo, se baten durante un minuto con un tenedor y se sazonan. Aparte debemos deshacer unos 20 grs. de mantequilla ( por cada 4 huevos) y 2 cucharadas de leche fría (por cada 4 huevos). Se añade a los huevos batidos y se pone el cazo al baño María en una cazuela con agua ya caliente y se remueven rápidamente con una cuchara de madera o con las varillas (es mucho más rápido y evita la formación de grumos).
El fuego deberá estar suave. Es aconsejable rebañar bien los costados, ya que es por donde se cuaja más deprisa. Cuando tengan el aspecto y la textura de una crema espesa, separar del fuego, porque siguen cuajándose fuera de él, se le añaden otros 10 gramos de mantequilla y se sirven de inmediato.
Revuelto aromático
Ingredientes
- 8 huevos.
- mejorana.
- tomillo.
- hinojo.
- hierbabuena.
- albahaca.
- sal y pimienta.
- una nuez de mantequilla.
- tomates cherry.
Realización
Meter en una bolsa de plástico los huevos con los que haremos la tortilla y las hierbas. Cerrar bien la bolsa y dejarlo así durante unas horas, de esta forma los huevos cogerán el sabor de las hierbas.
Batir los huevos en un bol con un poco de sal y un poco de pimienta negra recién molida y reservarlos. Lavar muy bien todas las hierbas y picarlas muy finamente; mezclarlas con los huevos batidos.
En una sartén derretir la mantequilla, verter la mezcla de huevos y hierbas y remover continuamente con una cuchara de madera, a fuego moderado bajo, hasta que comiencen a adquirir la consistencia deseada. Retirarlos del fuego hasta que comiencen a obtener una textura cuajada. Añadir un poco más de mantequilla y remover bien.
Colocar en un plato de servir y adornar con unos tomates cherry. Este plato se puede servir frío o caliente.
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