Limonada
• 2 Limones
• 2 Vasos de agua
• 1 Cucharada de azúcar
Partir los limones en dos pedazos y echarlos en la licuadora con cáscara y todo. Agregar el agua y el azúcar. Licuar. Poner un colador sobre una jarra y colar lo que está en la licuadora. Probar la limonada, si te parece muy ácida puedes agregarle un poco más de azúcar. Al servirla puedes añadir unos cubos de hielo, quedará fría, ¡y muy refrescante!
Nota: La limonada hecha con cáscara tiende a ponerse amarga muy rápido así que no la hagas con mucha anticipación... es mejor hacerla justo cuando se vaya a tomar.
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